Articulos importantes para el cambio. Meditacion

Posted on

Meditación Vipassana

Estoy observando que observo

que mi mente está creando un pensamiento.

La meditación es un acto fundamental en el puzle del desarrollo espiritual.

Estudios científicos realizados con meditadores experimentados demuestran que meditar activa partes del cerebro relacionadas con la manera de encarar la vida de manera positiva y la concentración. Colabora también a una construcción de nuestra realidad más luminosa.

La neurociencia nos ensena que existe una relación directa entre nuestra manera de pensar, las emociones y la salud.

Desde un punto de vista práctico, más allá de la espiritualidad, meditar mejora y mantiene nuestra salud.

La meditación Vipassana y la Samatha

Para comprender mejor la meditación Vipassana, quizá sea conveniente saber que dentro de las tradiciones o escuelas budistas existen dos tipos principales de meditaciones:

  • Samatha, podría traducirse del pali (lengua en la que está escrita en su origen la literatura Theravada) por concentración o tranquilidad. La mente relajada, se enfoca en un objeto, una oración, una imagen religiosa. Se trata de excluir cualquier otro tipo de pensamiento y permanecer en una especie de estado de éxtasis.
  • Vipassana Bhavana se traduce por introspección hacia la realidad esencial de cualquier cosa sobre la que se esté inspeccionando. Según los maestros de esta técnica, se trata de eliminar la pared imaginaria que existe entre la luz de la verdad y la realidad. Se debe observar los cambios que aparecen en todas las actividades físicas, perceptivas y emocionales. Es un estudio de la acción mental que sucede en cada momento de la existencia. En los tratados originales de Vipassana se contemplan cuarenta objetos de meditación de temas que conducen a la introspección. Sin embargo, en lo que propondré más adelante, solo me ocupare de uno de ellos: la respiración.

 

Budismo Mahayana y Hinayana o Theravada

Para tener una imagen más clara comentaremos que en budismo existe un gran número de escuelas.

Las dos principales son la Theravada y la Mahayana.

La primera se disemina por el este de Asia, China, Corea, Nepal, Tíbet y Japón.

La otra escuela se expande por Sri Lanka, Tailandia, Camboya, Laos y Birmania.

Bases tradicionales de la meditación.

El texto básico que parece servir para encajar las técnica de meditación Vipassana es el Tipitaka.

Dicen que conserva las enseñanzas originales del Buda Sakyamuni.

Está compuesto por otros tres cánones.

  • El Vianaya, que aborda las reglas éticas para monjes, monjas y laicos.
  • Los Suttas, que son los discursos que Buda dirigidos a sus audiencias.
  • · y el Abhidhamma, que se ocupa  enseñanza psico-filosóficas.

Recordemos que el budismo facilita la espiritualidad sin intermediarios, es decir, sin dioses. Es algo más cercano a la psicología que a la religión. Insiste en observar de manera dinámica la realidad de cada uno de nosotros. Este proceso se facilita a través de la meditación.

 El objetivo de la meditación.

En el Dhammapada, texto budista con más de dos mil años de antigüedad, se mantiene lo que somos es el resultado de lo que fuimos, lo que seremos mañana es el resultado de lo que somos ahora”. Las consecuencias de una mente poco adecuada nos seguirán como la carreta sigue al buey que tira de ella. Nadie puede hacer más por nosotros que nuestra mente pura, ni nuestros padres, ni algún pariente o amigo, nadie. Una mente disciplinada da lugar a la felicidad”.

Cuanto colabore a que en el presente seamos más conscientes, hará que nuestros futuros “ahoras” sean cada vez más ricos y se llenen de la potencialidad el crecimiento espiritual.

La meditación es una técnica para producir transformaciones personales.

Nunca se vuelve de un viaje como se ha partido. Aunque al meditar no vamos a ninguna parte (siempre estamos donde estuvimos y estaremos), tras una meditación nunca se es el mismo que antes de iniciar el proceso.

La meditación es algo más que una técnica de relajación. Nos ayuda a entrar en ella el relajarnos. Pero su objetivo va más allá de conseguir que nuestro cuerpo físico y mental se distiendan.

Quien medita controla en todo momento el proceso. No se trata de caer en un trance en el que se pierde el control de lo que sucede y se multiplican imágenes, sensaciones visiones sin control o entrar en un estado del que sea difícil salir (como en determinadas ceremonias chamánicas con sustancias psicotrópicas). Quien medita puede decidir en cualquier instante dejar el estado en el que se encuentra.

La meditación siempre tiene por objeto conocerse más a si mismo. Para ser más precisos conocer como nuestra mente nos devuelve imágenes de nosotros mismos y de nuestro entorno. Es escuchar con atención, ver con plenitud, oler, sentir y gustar con toda la expansión de nuestros sentidos. Es aprender a escuchar los pensamientos sin vernos involucrados en ellos. Es mirar todo sin tener el filtro de la cortina de pensamientos y conceptos, confundiendo esos objetos mentales con la realidad.

La meditación se puede aprender.

El secretismo que ha parecido rodear a la meditación forma parte solo de la leyenda. Existen técnicas detalladas y se puede aprender. No nos va a convertir en alguien con unos poderes extraños. Si es así, existe una gran posibilidad de que algo haya fallado en el proceso.

Todos podemos meditar. No se necesita ninguna cualidad, creencia especial. Se ha demostrado que treinta minutos diarios de meditación en las empresas, ayuda a aumentar la concentración, reduce el estrés y colabora a una visión más positiva del entorno laboral.

 Beneficios de meditar

El cambio que se produce en cada persona toca a la ética relacionada con los valores profundos y universales. Cuando se llega a un estado en el que se ve la vida de una manera positiva, las relaciones con los demás de igual manera y nuestro estado está lleno de compasión, entonces el egoísmo, el odio, la envidia, la agresividad, desparecen. Sakyamuni tenía una frase muy interesante, “Dos pensamiento no pueden coexistir en la mente en el mismo momento”. La bondad es incompatible con la maldad. La paz, la serenidad, la relajación, la tolerancia, no conviven con sus antagonistas. Si estas  “virtudes” se vuelven presentes, siempre presentes en nuestro comportamiento y en nuestras creencias (porque de manera sincera así lo creemos y lo tenemos integrado en nuestra personalidad), no necesitaremos acudir a otros niveles de moralidad más alejados de este estado ético. Nos referimos a esas normas fijadas por estados, dirigentes religiosos, políticos… Ellas  pueden ser seguidas por cualquiera. Se suelen basar en el miedo al castigo. En un segundo estadio, las asimilamos por condicionamiento. Luego somos nosotros mismos quienes las cumplimos y si no lo hacemos, nos imponemos una pena por no haberlo hecho. Es uno de los orígenes del concepto de pecado.

La ética de la que hablamos es más profunda. Se basa en valores universales en contacto con el espíritu omnipresente, luminoso y creativo.

De lo anterior se deriva la conciencia de la responsabilidad ecológica. Lo que implica la necesidad de mantener una interrelación caótica positiva con todo el entorno y con uno mismo.

  •  Caótica porque cualquier pequeña variación que se realice tiene consecuencias importantes en cada uno y en cuanto le rodea, tanto próximo como lejano. Interrelación, porque todo está relacionado con todo.
  • Positiva porque se fundamenta en esos valores universales que nos conectan con el espíritu.

Al meditar y reformar la actitud positiva, de concentración, de positividad, mejora, de alguna manera el entorno universal en el que el meditador se mueve.

Así, existe una responsabilidad personal con los pensamientos. Estos son energía y crean. Nuestras emociones colaboran a la contaminación emocional negativa de cuando existe. Lo ecológico es mucho más que una relación con el ambiente a través del consumo, el decrecimiento, la reutilización, la reparación, el reciclaje…. Es la necesidad de coherencia con lo que hacemos, decimos, pensamos y sentimos. (Recomiendo la lectura de algunos artículos que he recogido sobre los campos mesomórficos, los últimos avances de la neurociencia y la mecánica cuántica en mi página web).

Nuestra actitud en la meditación.

Heisenber determino hace años que el observador y lo observado tienen una profunda interrelación. Cuando observamos algo, lo modificamos. Este científico lo constato con electrones. Estas partículas se pueden comportar como ondas o como partículas. No podemos conocer a la vez donde se encuentra y su momento de giro.

En oriente este fenómeno se conoce hace miles de años con otra formulación diferente, pero en esencia idéntica. Nuestra mente observa y a la vez participa. Lo que observamos va a depender de cómo lo observamos, de que filtro utilicemos.

Nuestro vecino, al que no conocemos, por su manera de vestir, nos parece un personaje de poco fiar.

Un amigo íntimo, llega a casa. Ve al vecino y nos comenta que lo conoce desde hace mucho tiempo y es una persona magnifica, espiritual, llena de cualidades positivas.

En un instante, ante el mismo hecho, nuestro vecino, nuestra realidad sobre él ha cambiado. Ahora nos parece una persona estupenda.

Algunas ideas de nuestra actitud al meditar pueden ayudarnos mucho.

  • No esforzarnos. Lo mejor es relajarse y que sea lo que tiene que ser. El esfuerzo nos lleva a la tensión y muchas veces a una agresión solapada.
  • No tener prisa. Debe ser consciente de que está llevando a cabo una de las acciones más importante de su existencia. Dedíquela un tiempo de calidad. Incluso se aconseja a veces, el tener un reloj que nos indique el final para no tener que estar pendiente del periodo que vemos a dedicarle en ese momento a nuestra meditación.
  • No espere nada. Si crea alguna expectativa, lo más normal es que al final se sienta defraudado. Puede que no alcance lo que se ha fijado o que si lo logra sea diferente. Meditar es tratar de ver las cosas como son, no como usted desea que sean.
  • Deje que todo fluya.
  • No rechace nada de lo que venga, pero tampoco se aferre a ello, acepte cualquier cosa que surja.
  • Sea compasivo consigo mismo.
  • Pregúntese sobre todo. No hay maestros, nadie puede hacer lo que usted ha de hacer, que a veces es nada. Si una cuestión difícil le llega, es porque algo tiene que aprender de ella.
  • No compare, no reflexione para explicarse todo lo que le sucede. Obsérvelo. No piense.
  • No compita con los demás. Usted es un ser único, singular. Su tiempo, su práctica es la suya, incomparable con la de cualquier otra persona.

 Como empezar a practicar y solventar lo que va surgiendo

¿Y si la mente se dispersa?

Como he comentado en todo momento nos vamos a centrar en la respiración. Tiene ventajas. Es gratis, siempre está disponible y además la podemos trasladar con nosotros a cualquier lado. Además, de manera simbólica es un ciclo de inhalación y exhalación de ida y vuelta que se asemeja a la propia vida.

Si su mente se dispersa, vuelva a atender a la respiración una y otra vez.

Se sorprenderá de la astucia de su mente. Tratará de irse a uno y otro lado. Pero usted con compasión puede conducir su atención donde desea.

Existen múltiples técnicas para ello.

  • Contar hasta diez mientras se inspira y 10 mientras se exhala.
  • Contar hasta diez de la siguiente manera. Inhalamos y contamos de uno a cinco. Exhalamos y contamos de unos a seis. Inhalamos contamos de uno a siete, exhalamos contamos de unos a ocho. Inhalamos y contamos de uno a diez y luego exhalamos.
  • Contar uno, uno, uno, hasta que los pulmones se llenen de aire. Exhalar contando dos, dos, dos hasta que se vacíen. Inhalar y contar tres, tres, tres hasta que se llenen y exhalar y contar cuatro, cuatro, cuatro… Así hasta diez.
  • Inhalar profundamente y cuando no pueda más cuente uno. Exhale y cuando no pueda más cuente dos. Inhale profundamente y cuente tres, exhale profundamente y cuente cuatro… así hasta diez.
  • Otra posibilidad es juntar la inhalación y la exhalación y contar uno. Otra inhalación compete y exhalación completa y dos y así hasta 10.

Estos métodos sirven solo para que la mente se concentre en algo y no se de paseos por otro lados.

 Más apuntes sobre la respiración.

No se ha de escuchar. Si escucha el aire entrando o saliendo es porque la garganta esta tensa. Solo le conducirá a tener un problema. El aire debe entrar y salir con suavidad. Nuestro cuerpo está preparado para ello.

Respirar es un proceso continuo, sin pausas naturales. Solo lo detenemos cuando ponemos nuestra conciencia en ella. Si usted no desea realizar algún “pranayama” (técnicas de respiración del yoga) especifico en el que una acción de retención respiratoria sea necesaria para otros fines, conecte la inspiración con la exhalación en un continuo.

Sienta el borde de las aletas nasales. Allí donde el aire toca antes de penetrar en nuestro cuerpo y donde vuelve a acariciar al salir.

A medida que se familiarice con este proceso es probable que perciba signo que es diferente para cada persona entre las aletas nasal: una estrella, una flor…

Este será otro paso de concentración. Usted podrá evocarlo cuando lo desee. Ponga toda su atención en el.

Esto no ayuda a ser conscientes de lo que está sucediendo en cada instante, sin aferrarnos a ello.

Cuando la mente y la respiración se hermanan se enfoca con naturalidad el momento presente.

 Postura.

La que se lea más cómoda. Para unos es en la postura del loto, para otros con simplicidad una silla.

Lo único  importante es que la espalda este recta. La cabeza erguida. Esto hace que todos nuestros órganos estén liberados y puedan funcionad de la mejor manera posible.

La lengua apoyada en el paladar justo detrás de nuestros dientes. Esto tiene dos objetivos.

  • Uno cerrar los circuitos energéticos de nuestro cuerpo.
  • Dos que la salivación disminuya.

Las manos pueden estar apoyadas en nuestros muslos. A una distancia que no nos tense los hombros.

La relajación de la cara y los hombros es importante, hace que la sangre fluya con naturalidad al cerebro.

Hay dos procesos que son necesarios evitar cuando se medita.

  • Pensar. Es ir de un pensamiento al siguiente como un mono que salta de una rama a la contigua. Según la metáfora utilizada por Buda. No es muy interesante pensar en los problemas tampoco. La mente se centrara en ellos y la concertación se desvía hacia eso que deseamos solucionar.
  • Sumergirse. Es un estado en que no hay pensamiento. Pero tampoco hay atención. Es como un sueño sin sueños. Es caer en un vacío. Algo que debemos evitar. Debemos estar en un estado de limpieza y claridad. Si nos vamos a este estado de “sumergimiento”, llevamos la atención de nuevo a la respiración.

Si siente somnolencia, tome una inspiración profunda y exhale con lentitud. Es con probabilidad que llega menos oxígeno a su cerebro y este tiene a bajar su atención.

 Egoísmo y odio

Meditar es un proceso que trata de erradicar el ego. Al principio de empezar a meditar el ego lo domina todo. Pero a medida que la conciencia pura va examinando el ego, lo va disolviendo.

Dos de las principales manifestaciones del ego son el egoísmo y el odio. Si estamos obsesionados o sentimos ira en nuestro interior es muy difícil que nuestra atención se centre.

Como comente en párrafos anteriores, según Buda dos pensamientos no pueden ocupar el mismo espacio, en la meditación Vipassana se utiliza un sistema que intenta eliminar estos dos grandes muros de la meditación Lo hace a través del antídoto de la generosidad y la benevolencia.

Se intentan erradicar las críticas hacia uno mismo, hacia quienes nos rodean, hacia todo lo que nos envuelve.

Una fórmula que se utiliza para ello es comenzar con unas palabras que pueden ser parecidas a las siguientes:

  • Que mi cuerpo este relajado y saludable. Que mi mente este tranquila y alegre. Que tenga serenidad y felicidad en el corazón y paz y beatitud en el espíritu.
  • Que mis familiares y amigos más cercanos estén relajados y saludables. Que su mente este tranquila y alegre. Que tengan serenidad y felicidad en el corazón y paz y beatitud en el espíritu.
  • Que todas las personas del universo que no conozco estén relajadas y saludables. Que su mente este tranquila y alegre. Que tengan serenidad y felicidad en el corazón y paz y beatitud en el espíritu.
  • Que las personas con las que he tenido relaciones difíciles estén relajadas y saludables. Que su mente este tranquila y alegre. Que tengan serenidad y felicidad en el corazón y paz y beatitud en el espíritu.

Esta es una práctica de amor universal que nos ayuda a no tener odio y a eliminar el resentimiento. Facilita el proceso de perdón.

Según la tradición budista todos estamos relacionados. Las investigaciones en física cuántica y otras disciplinas lo están denostando.

Por otro lado los pensamientos se expresan en palabras y es una fuerza creadora y atractiva. Si mantenemos nuestras calificaciones hacia una persona o personas, estas acabaran por hacerse realidad. A medida que nuestra atención se desarrolla gracias a la meditación, nuestras palabras serán cada vez más cuidadosas y estarán llenas de amor y cuidado por todo lo que nos rodea.

Si nuestros enemigos consiguen curarse del egoísmo, de la ira, de sus enfermedades físicas o psicológicas, es muy probable que ya no sean nuestros enemigos.

Unas palabras negativas hacia alguien solo consiguen devolver la misma energía hacia nosotros y al final es aquel que las pronuncia quien se verá perjudicado de manera real por ellas.

 Algunos aspectos a tener en cuenta mientras meditamos.

Meditar es entrar en un laboratorio de experimentos en el que tendremos que tratar con multitud de elementos que aparecerán.

Muchos de ellos pueden ser poco agradables. Pero en vez de escondernos de ellos, si somos capaces de examinarlos con todo detalle, acabaremos por darnos cuenta de la real realidad y habremos superado esa cuestión que deseábamos resolver. Como mantenía Jung debemos ser capaces de mirar nuestra propia sombra, la parte más oscura de nosotros mismos. Está ahí y cuanto antes la abordemos, en menos tiempo podremos deshacernos de ella.

En budismo se dice que el dolor es inevitable, pero el sufrimiento, es decir, el cómo vivimos el dolor no.

glitter-graphics.com
 Veamos algunos aspectos que pueden surgir durante la meditación y como ocuparnos de ellos.

 Dolor físico.

Si el dolor es causado por alguna dolencia haga lo que su terapeuta le aconseje.

Procure elegir la postura que más cómoda le sea. Meditar es algo flexible y no está ligado a la postura del loto o a ninguna otra que pueda ver en las imágenes a las que nos tienen acostumbrados.

Si le molesta la espalda, tal vez sea porque necesita un cojín en el caso de que este en el suelo.

Tal vez es que su espalda se ha encorvado. Puede enderezarla.

Si el cuello es el que llama su atención, pruebe a colocar las manos sobre sus muslos más cerca o más lejos hasta que encuentre la postura adecuada

No deje que su cabeza se vaya adelante o atrás demasiado.

Si aun así persiste la molestia, obsérvela. Es el paso siguiente.

No trate de evitarla. No se deje llevar por la sensación de rechazo.

Cuando lo está contemplado va a sentir el dolor como sensación. Pero también es probable que sienta resistencia tanto física como mental.

Trate de relajar los músculos. Localice el sentimiento de dolor en su mente y también procure relajarlo. Es algo muy sutil, esta como escondido pero esta. Recuerde que cuerpo y mente, para los budistas, están relacionados. Al llevar a cabo esta observación parece que la frontera entre el yo y el dolor desaparece. Usted se vuelve dolor y entonces el dolor queda como una experiencia nada más, pero el yo que sufría se evapora.

Esto al principio parece que solo se consigue con pequeños  dolores y los grandes nos desbordan. Si se practica, según mantienen los expertos, incluso los grandes padecimientos pueden llegar a no producir sufrimiento.

Piernas dormidas.

Igual. Las piernas no sufrirán gangrena ni nada por el estilo. Su causa puede ser debida a varios elementos, algunos de ellos solo tienen que ver con la sensación de un pellizcamiento de los nervios que no daña los tejidos.

Obsérvelo nada más, al igual que si se producen otras sensaciones que puede calificar de extrañas como ligereza o parecidas. Muchas emociones se encuentran bloqueadas y al estar en relajación  profunda pueden desbloquearse. Nada más.

Somnolencia.

Si está atento descubrirá cuando entra en este estado. Puede probar a inspirar profundamente y a exhalar despacio. Si aun así no se pasa, ¿por qué no se levanta y da una vuelta para despejarse? Puede llevarlo a cabo también en estado de meditación.

Falta de concentración.

Nos contamos miles de historias al cabo del día. Muchas más cuando intentamos a veces ponernos a meditar. Medite cunado se encuentre preparado para ello. Nunca después de una discusión, de una película de terror, de un conflicto…

No se frustre esa cháchara interior, es algo que también tendremos que observar. Nada más que observar sin participar en ella.

Aburrimiento.

Se produce tal vez porque no estamos preparados para no hacer nada. Sin embargo, se trata de no hacer haciendo Mire también el aburrimiento. ¿No es una manera de escapar a la atención?

Miedo.

Es lo contrario al amor. Cuando aparezca regrese a la sensación, vuelva al estado de amor infinito y notara como gracias a sentirnos inmersos en él y a seguir atentos a la respiración se ira disolviendo.

Conozca que reacciones emocionales se le asocian. Deje que se manifiesten. Obsérvelas con compasión.

Nerviosismo.

Cuando no podamos estar tranquilos, quizá nuestro inconsciente este intentado encubrir algo. Es muy astuto. Observe de cerca ese estado. Quizá empiece a descubrir algo interesante. El estado de agitación es algo muy superficial. Con un poco de respiración y atención, desaparece.

No es interesante esforzarse demasiado, ni desilusionarse por no conseguir nada en poco tiempo. Eso nos lleva a abandonarla y quizá ese no es el camino que ha de seguir su atención para seguir desarrollándose.

Una manera de elimina el nerviosismo y conseguir de nuevo la atención es realizar respiraciones profundas utilizando la voluntad para fortalecer la atención.

También pude contar respiraciones con alguno de los métodos que hemos mencionado.

Otro sistema es atenderá la respiración añadiendo las palabras dentro y fuera al inhalar y exhalar.

Si los pensamientos no desaparecen compénselos con su antídoto. El egoísmo con un pensamiento de generosidad, el odio con la benevolencia y la compasión. Todas los pensamientos torpes o no hábiles como dicen los budistas, tienen su antídoto con los benevolentes o hábiles.

También ayuda el recordar el objetivo de nuestra meditación. Estoy aquí para concentrar mi mente en la respiración, por ejemplo.

Otra manera de evitar las distracciones cuando surjan es preguntar en silencio ¿qué es? ¿Cuál es su intensidad? ¿Cuánto dura? Responder en silencio, no como una conversación, sino como una observación.

Las primera veces al realizar las preguntas obtendrá respuestas verbales. Luego, no las necesitara.

El secreto para lograrlo es la paciencia. Sea compasivo. Sobre todo si se vuelve a presentar lo mismo. Puede que sea un patrón muy antiguo y tarde en desaparecer.

También evitar utilizar palabras como mí, yo, hacen que añadimos a la experiencia pura, son adicciones, porque nos hacen que nos identifiquemos con ello. Si deja fuera el yo, por ejemplo en el caso del dolor puede que hasta el dolor no le duela. No ponga una película adjunta a él en la que usted es el protagonista.

Cuando un sonido llega a nuestro oído oiga, ponga atención en el proceso. Es una onda que llega al cerebro y produce un patrón en nuestra conciencia. Si no pone imaginación, solo es sonido.

 La atención plena

Tenemos que tener cuidado con las palabras. Nos ayudan pero a la vez pueden ser una trampa. Son solo una sombra de la realidad.

Por lo tanto al expresar algo solo nos aproxima a ello. Mucho más con elementos que solo pueden ser experimentados como este concepto de conciencia pura.

Si le pedimos explicación a otra persona es muy probable que nos defina lo mismo de una manera diferente.

En pali, a la atención plena se la denomina Sati. La meditación tiene por objeto experimentar un estado de sati ininterrumpido.

Este estado existe justo antes de que adjudiquemos una definición, un pensamiento al estímulo que hemos recibido. Antes de que en nuestra mente se pronuncie.

Lo que podemos ir comentando a continuación son solo aproximaciones que ayuden a comprender Sati.

Sati es como la visión periférica, esa intuición que tiene la mente de todo cuanto existe y que se pierde en el momento en que enfocamos y perfilamos la palabra camión.

Sati es observar sin juicio lo que ocurre en este momento. No hay juicios.

Sati es la atención plena, no se involucra en conceptos. No juzga, no suprime nada, no añade nada, no rechiza, no acepta. Se manifiesta en el tiempo presente en el aquí y ahora.

Si recordamos a un amigo eso es recordar. Si nos damos cuenta que estamos recordando, sin poner el concepto estoy recordando, eso es Sati.

En  Sati no hay yo. Es un estado generoso sin ego.

No trata de conseguir ningún objetivo.

Sati es ser conscientes del cambio que se produce, como espectadores de una obra de teatro que estuvieran observando nuestro universo interno y todos sus personajes e interrelaciones. En esa obra hay una reflexión del mundo externo del universo entero. Si somos capaces de observarlo podemos llegar a la liberación total.

Sati es una función pre simbólica.

Sati es una atención constante a todo lo que sucede no solo durante la meditación, sino el resto de la vida. Es volver a prestar atención, si hemos dejado de hacerlo, y ver las cosas realmente como son.

Sati es un método de investigación. De hecho el budismo no mantiene ningún dogma de fe. Solo anima a experimentar para darnos cuenta de que:

  • Todas las cosas con transitorias, no permanentes (annica, en pali).
  • Todas la cosas producen insatisfacción, sufrimiento (dukka).
  • No existe ninguna entidad permanente, solo procesos, nada que podamos llamar yo (annatta).

Cuando desarrollamos Sati nos percatamos que algunos estados de pensamiento como el egoísmo, la ira, lo celos, el deseo… son estados que debemos evitar. No porque sean malos, sino porque con compulsivos y llevan a nuestra mente a orbitar alrededor de ellos y  nos impiden ver la verdad.

 Diferencia entre concentración y atención plena

La concentración es tener la mente en un punto. Trata de forzar a la mente a estar quieta en algo. Es enfocar de manera univoca y sin interrupción un objeto. Pero esa concentración tiene que estar llena de  amor, libre de odio.

Imaginemos el símil de una tela  tocada por los rayos de sol. Le calentara. Si colocamos una lupa, la concertación de los rayos en un punto, la quemara. Esta rotura permitirá que podamos ver a través de ella.

Hay que ser precavidos con la concentración. Puede actuar a servicio del ego y estar enfocada en conseguir logros y fomenta el egoísmo.

La atención es mucho más sensible, es la capacidad de notar las cosas. La concentración trata de mantener la atención pegada al objeto. La atención es la búsqueda de la tela para que la concentración pueda atravesarla.

Para una concentración profunda debemos crear un ambiente apropiado. En el no habrá distracciones, ni interrupciones. Es decir, nada de lo que los budistas llaman los cinco impedimentos:

  • deseo de placer sensual
  • odio
  • letargo mental
  • agitación
  • duda

La atención no tiene esas limitaciones no depende de ninguna circunstancia especial. No tiene un objeto de observación fijo. Simplemente observa lo que pasa por la mente, sin darle una categoría. En un estado de atención plena todo fluye atendiendo a cualquier cambio que sucede en la mente.

No se puede luchar ya que eso no apega al objeto. Es un esfuerzo sin  esfuerzo.

Se desarrolla con suavidad, regresando una y otra vez con cuidado al estado de atención plena. En el no existe en mí, ni el yo. Por eso nos da una perspectiva real de lo que en realidad somos. Solo ve lo que está. Es un estado más amplio que la concentración porque lo abarca todo. La concentración focaliza en un objeto. La atención plena es inclusiva todo cabe en ella. La concentración es exclusiva solo incluye un objeto seleccionado.

La atención plena nos lleva a darnos cuenta de nuestro estado y eso muchas veces no es sencillo y queremos cambiar o justificarlos. Pero estar en atención plena es aceptar lo que esta con paciencia y compasión por nosotros mismos.

La concentración y la atención están juntas en la meditación.

La atención es quien dirige el poder de la concentración y gestiona todas las operaciones.

La concentración da el poder necesario a la atención para poder ir hasta los niveles profundos.

Sus dos trabajos introspección y entendimiento deben ir juntos.

Debe existir un balance. Un estado de atención profunda sin serenidad interior puede llevar a supersensibildiad, a estados como  los que producen las drogas

Pero demasiada concentración sin equilibrio de atención lleva al Buda de Piedra, el meditador se convierte en una roca.

Cuando se comienza a meditar hay que darse cuenta de la mente de mono o como lo denominan  en el budismo tibetano una cascada de pensamientos. En las primeras etapas hay que poner más hincapié en concentración. Hay tanto que atender que la atención plena se hace muy complicada. Después de un par de meses de práctica ya se puede empezar a atender.

La atención es el más importante de los dos componentes de la meditación.

Trate en las primeras etapas de calmar la mente de mono.

Cuando esta se calme pase a la atención plena. Si vuelve a notar acotación mental, pase a la concentración.

Si siente estupor regrese a la atención.

Recuerde por último que la actividad física o mental no es un impedimento para la atención plena. Cuando la desarrolle podrá estar en ese estado en cualquier situación de su vida normal.

 Aplicación en la vida diaria

Uno de los  momentos más maravillosos que podrá experimentar, será seguramente cuando se dé cuenta que está meditando en medio de cualquier actividad de la vida diaria.

Siga meditando después de meditar.

La meditación no es una postura, no es un conjunto de ejercicios, es el cultivo de la atención plena. Eso puede ser aplicado en cualquier actividad de la vida diaria.

Meditar en movimiento es más complejo que sentado. Por eso se elige estar sentado para empezar.

Si desea llevar a cabo meditaciones en movimiento puede empezar a  tratar de meditar mientras camina. Para ello elija un lugar en el que se sienta bien, sin obstáculos.

Permanezca de pie inmóvil durante un minuto. No importa como coloque los brazos. Fíjese en el movimiento del pie. Inhale levante el pie y llévelo hacia adelante. Al exhalar apoye el pie. Repita la serie. Cuando considere que he acabado manténgase un minuto de pie sin moverse. Mantenga los ojos abiertos. Trata de logara un estado de alerta total.

Experimente los cambios, obsérvelos, todas las sensaciones.

Trate de inundar su mente de sensaciones sencillas para que nada más entre en ella.

Posturas a lo largo del día.

Otra manera de meditar en la vida cotidiana es  dedicar unos momentos a lo largo del día a observas las posturas que adopta su cuerpo. Es otra forma de hacer consciente el inconsciente. Muchos maestros de meditación nos animan a que seamos conscientes de que es lo que ocurre con nuestro cuerpo en danza constante. Si lo hace con continuidad descubrirá nuevas capacidades de observación, Como si hubiera recuperado la vista.

Moverse en cámara lenta.

La mayoría de las veces nos movemos tan rápido que no nos damos cuenta de la acción que llevamos a cabo.

Una manera de meditar es el experimentar lo que hacemos en cada momento. Sienta que está sentado, que ante usted tiene una sopa. ¿Qué temperatura tiene? ¿Cómo mueve su mano para coger la cuchara? ¿Cómo la levanta?, ¿Cómo se hunde y el sonido que produce? Saboreé el líquido cuando esté en su boca, ¿qué siente cuando se desliza por su garganta?

Todo este sistema puede llevarlo a cabo en cualquiera de las otras actividades diarias.

Recuerde que cada uno de nosotros puede iluminarse en cualquier instante si estamos preparados para ello. Incluso mientras termina de leer estas palabras.

Bibliografía  y recursos en Internet

The end of your Word,  Adyashanti.

El cultivo de la atención plena, Henepola Gunjaratana Nayaka Thera.

Pagina de Juan Pelaez


glitter-graphics.com

Un comentario sobre “Articulos importantes para el cambio. Meditacion

    Jorge escribió:
    abril 12, 2013 en 9:07 pm

    Conoces algun texto que explique bien Samatha, porque la mayoria explica rapidamente, no hay un pequeño manul de samatha
    Yo compre un libro de Wallace, aplica Samatha , peor meido como la mezcla con vipassana, pero le llama samatha.
    Por ejemplo yo si tenog que dar dos anapnasati dos semanas, samatha un tiempo largo y despues d euna año vipassana.
    Pero hay poco escrito de Samatha, hay mucho en internet peor lo normal y no como manual

    gracias

    Me gusta

Muchas gracias.Thanks so much. Merci.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s