Noticias importantes para el cambio. ¿Los libros eróticos son autobiogafías?

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¿Un libo erótico es una autobiografía?

(c) Juan Peláez

¿Qué parte de su vida se refleja en una novela erótica?
Los seres humanos somos curiosos y no estamos preparados para los vacíos de información.la foto 1 (6)
Por tanto la pregunta que inicia este artículo es normal. Máxime cuando se tiene a un escritor delante. Y mucho más si él ha manifestado que en sus libros hay una parte erótica. La mezcla de querer saber más del otro y el sexo es una bomba en cualquier cerebro. Produce un desbordamiento de endorfinas que incita a la acción con el objetivo, directo o no, de conseguir el placer y que otorga, de alguna manera el saber más y más.
La intimidad de otra persona siempre es un campo de indagación. Implica un misterio. Y por los misterios se explica la espiritualidad y lo profundo a lo que el lenguaje no accede. Por eso los símbolos han sido siempre una herramienta para comunicar lo divino. Las palabras son solo herramientas que tiene el cerebro para construir mapas de la realidad. Pero lo divino forma parte del misterio. Más allá de las cartas de navegación de la vida. No tenemos referencias. Por eso tenemos que sugerir, llamar a la intuición, movernos en el campo de las abstracciones. Igual que cuando tenemos a otro ser humano delante y no sabemos cuáles son sus movimientos de alma en el campo de lo secreto, de lo íntimo, de su misterio.823d8f8b8160780547150f8e20f2ce6c
Si lo evaluamos desde un punto de vista evolutivo, cuando más se del entorno que me rodea más posibilidades tengo de sobrevivir. Por tanto es explicable la afición de conocer los detalles de nuestros semejantes. Si además, le sumamos la presión de ocultar que ha impuesto nuestra cultura a los temas relacionados con las relaciones de pareja o sexuales, el cóctel empieza a ser prefecto. Nos deslizamos, si no estamos atentos, hacia el campo del cotilleo y la prensa rosa.
Cuando he hecho presentaciones de mis novelas, preguntas sobre qué hay de verdad en las intimidades que esbozo mis páginas son esperables.
Ahora bien. ¿Qué es la memoria sino una invención? Si tratamos de recordar algún hecho lejano, seguro que lo modificamos y que los más probables es que no corresponda con lo que sucedió. Me ha ocurrido varias veces y seguro que a usted también. Al contraponer las ideas de algo que recordaba con mis hermanos, las diferencias entre lo que ellos guardaban en su recuerdo y el mío son abismales. Haga el experimento.la foto 2 (7)
Por lo tanto, aunque yo quisiera describir alguna de mis experiencias íntimas con detalle, sería una invención. Si preguntaran a la persona que lo vivió conmigo, es muy probable que la narración de los hechos fuese muy, muy diferente.
Además, los novelistas necesitamos novelar. La realidad cruda es aburrida. Es importante crear un personaje, dotarle de historia, de vida… Para eso tiramos de la verosimilitud. Hacemos que los hechos parezcan verdad en el contexto de la novela. Sin embargo, no tienen porque haber sucedido tal y como se plasman. Poco importa. Las sensaciones de lector que se imbuye en el texto son las fundamentales. Que quien lea, crea que aquello es posible que suceda y está sucediendo en su cerebro al leer.
Resumiendo. Las experiencias que he narrado en mis noveles pertenecen a mi vida. Por lo tanto debería responder sí a la pregunta que iniciaba este texto. Y a la vez no. Como en la mecánica cuántica. Algo es así y de otra manera al mismo tiempo. Una paradoja. No, porque los hechos de la novela pueden ser inventados. Tal vez basados en recuerdos, imaginaciones, relatos de otros adaptados, conversaciones escuchadas en un autobús, de películas vistas y deformadas.12311304_1085290011490226_5775505114535071605_n
Y la respuesta, sí también es válida. Si lo he escrito, se torna real. Usted está leyendo este texto o en el caso de una novela que tiene en su e-book o en formato papel. Y por tanto existe. Lo ve, lo siente en sus manos, se despliega en su imaginación. El subconsciente no distingue entre realidad y ficción. Recuerde las palpitaciones, los sudores, las reacciones físicas cuando sueña. Lo que acontece durante el sueño no existe, sin embargo para su cuerpo es tan real que lo vive en forma de reaccioens bioquímicas.
Recuerdo en una de mis novelas, “Paris es un Laberinto” en que hay una escena en el que el protagonista vive un encuentro sexual en una fiesta en la que “todos disfrutan con todos”. Es real. Sí yo lo he escrito fruto de la narración que escuche a unos conocidos y a escenas leídas y vistas en películas. Me ha sucedido a mí. Confieso que no, nunca he tenido una experiencia de este tipo. ¿Cuál pesa más es sí o en no?
En “El encuentro inevitable”, otra de mis obras, relato una escena en la que una pareja de escaladores tienen un encuentro sexual en medio de una reunión de una vía de escalada. De nuevo, es real porque la he escrito. Falsa, sí consideramos que nunca he tenido la oportunidad de llevarla cabo, aunque es una idea atractiva y provocadora.la foto 4 (7)
Todas mis obras tratan de llevar al lector al campo de sus propios mundos. Todas esas realidades que se abren cuando les damos la oportunidad. Una de esas puertas es la literatura.
Recuerdo en especial a todas esas madres, mujeres que en un momento determinado han perdido a sus maridos por diversas razones: muertes, separaciones… Muchas de las me han regalado notas, comentarios, reflexiones que me han ayudado a seguir escribiendo y a crecer como personas. El erotismo de mis obras les ha abierto el portal de la recuperación de su propia sensualidad, de los recuerdos y sobre todo del avanza. Una energía sexual reprimida, no expresada, castrada de alguna forma, no es más que una bomba de relojería. Es inherente al ser humano y debe encontrar sus cauces para poder fluir. En el fondo es la esencia de la creación. A través de mi literatura muchas mujeres y hombres se han bañado en las aguas de sus propias sensaciones ha sido posible. Doy las gracias por ello. Y para ellos es real. La novela inventada, se convierte en una experiencia vivida.la foto 3
En todas y cada una de mis novelas hay verosimilitud. En la mente del lector, son hechos reales, suceden. Se me ocurre, por tanto que la pregunta se debería hacer al contrario ¿Cuándo lees una escena de sexo, qué hay de ella en tu vida? Puede que te rememore algo que has vivido, una fantasía que te gustaría llevar a cabo… la imaginación ha tomado el poder y es real porque en ese momento estás disfrutando de todo el cúmulo de sensaciones que vives. Y la experimentación es una de las maneras de conocernos. Gracias por tanto a mis lectores por preguntarme si es real la realidad.

Algunas de mis obras:
• Paris es un laberinto. 
¿Por qué llega el desamor?
A través de una narración trepidante, llena de erotismo, puede que encuentres respuestas.Paris-es-un-laberinto
Recorrerás una ciudad laberinto de la cual te costará salir, igual que abandonar cualquier pasión.
Habrá luchas con enemigos de otras épocas. Hallarás relaciones, encuentros y desencuentros.
Te toparás con antiguos odios. Y en el fondo con la búsqueda por amor hacia uno mismo y los demás, la única vía posible de evolución.
¿Estás dispuesto a enfrentarte a tus propias sombras?
El encuentro inevitable.
¿Alguna vez has pensado por qué estás con una pareja determinada? Quizá la explicación vaya más allá de la atracción portada-web-encuentro-inevi3física, de la compaginación emocional. Tal vez haya que buscarla en un pacto realizado en otras vidas para que dos seres evolucionen en esta existencia: Las almas gemelas.
Bañados en el erotismo los protagonistas y el lector viajan po
r otras vidas a la búsqueda de explicaciones de lo que sucede en esta.
• Madrid al otro lado de los dedos. 
¿A qué estás dispuesta o dispuesto a hacer para conservar tu pareja?
En medio de la perdida del empleo, de una situación de cambio social, del desencanto, un hombre y una mujer se ven abocados a hacer todo lo posible por no separarse.Madrid al otro lado de los dedos
Madrid, una ciudad dura, que se escapa de las miradas, que se va de el agarre de los dedos de la supervivencia. Ella enamorada. Él, también. Y entre ellos trabajos ocultos, sexo…
Una novela que rebosa de erotismo que nos muestra más allá de los límites cómo es posible mantenerse enamorados.
• La noche de don Juan. 
En la noche de San Juan una mujer le pide a un amigo que le descubra el mundo masculino. Con una hoguera de por medio él irá reviviendo todos los encuentros con sus parejas ¿cuál contarle? ¿Todos?¿Ninguno? y entre ellos una inquietante presencia que los observa.La-noche-de-don-Juan

Muchas gracias.Thanks so much. Merci.

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